Las Caras de Bélmez: el rostro que el cemento se niega a olvidar
En 1971, en una pequeña casa de Bélmez de la Moraleda, provincia de Jaén, una mujer miró al suelo de su cocina y vio un rostro que nadie había pintado. Lo destruyeron. Volvió a aparecer. Lo destruyeron de nuevo. Volvió a aparecer otra vez. Lo que ocurrió después convirtió a ese humilde hogar en uno…
