Una aclaración antes de empezar: el nombre correcto es Operación Highjump, escrito junto. “Big Jump” es una deformación que circula en internet y que explicamos en detalle en nuestro artículo sobre la leyenda de la Operación Big Jump en el Ártico.
Sobre Highjump se ha escrito más rumor que historia. Hay vídeos con bases nazis bajo el hielo, platillos que persiguen a la flota y diarios secretos. Pero detrás de esa niebla existe una expedición real, con un informe oficial, libros publicados, fotografías y personas que estuvieron allí y dejaron su versión por escrito. Este artículo es una guía de esas fuentes: qué dicen, qué no dicen y dónde buscarlas.

Highjump en pocas palabras
- Qué fue: la Fuerza de Tarea 68 de la Marina de Estados Unidos, una expedición antártica de gran escala entre 1946 y 1947.
- Cuándo: empezó a organizarse el 26 de agosto de 1946 y terminó a finales de febrero de 1947.
- Cuántos: unos 4.700 hombres, 13 barcos y 33 aeronaves.
- Al mando: el contraalmirante Richard E. Byrd como oficial a cargo y el contraalmirante Richard H. Cruzen al frente de la fuerza de tarea.
- Objetivo principal: establecer la base de investigación Little America IV en la plataforma de hielo de Ross, en la bahía de las Ballenas, y practicar operaciones en frío extremo.
- Después: la Operación Windmill (1947-1948) continuó parte del trabajo.
El informe oficial: la fuente que casi nadie lee
La Marina elaboró un informe de la operación, conservado entre los registros de las fuerzas navales y hoy consultable en línea, por ejemplo en The Black Vault, que aloja el documento U.S. Navy Antarctic Developments Project 1947: Report of Operation Highjump. Los archivos nacionales estadounidenses lo describen como un informe en varios volúmenes.

¿Por qué importa? Porque es el punto de partida que casi nunca se cita. Ahí están las rutas, las unidades, los objetivos y el balance de la misión. Si una afirmación sobre Highjump contradice lo que dice el informe, quien la hace debería explicar de dónde sale.
Eso sí: un informe oficial cuenta lo que la institución decidió registrar. Es una fuente imprescindible, pero no la única.
Los libros que sí conviene leer
- Assault on Eternity: Richard Byrd and the Exploration of Antarctica, 1946-47, de Lisle A. Rose (Naval Institute Press, 1980). Es una de las historias más completas de la expedición desde la perspectiva de un historiador.
- Strong Men South, de William J. Menster (1949). Lo escribió el capellán que viajaba a bordo del USS Mount Olympus, así que es un testimonio de primera mano de la vida a bordo.
- Where Hell Freezes Over, de David A. Kearns (2005). Reconstruye el accidente del hidroavión George 1 y la supervivencia de su tripulación en el hielo.
- “Hitler’s Antarctic base: the myth and the reality”, de Colin Summerhayes y Peter Beeching, publicado en la revista científica Polar Record en 2007. No es un libro, sino un artículo académico que examina la historia de la supuesta base nazi y separa lo documentado del mito.
Una nota honesta: casi toda esta bibliografía está en inglés. Si conoces buenos materiales en español, nos encantaría incluirlos.
Los testimonios: qué contaron quienes estuvieron allí
Highjump dejó varias voces verificables:

- La tripulación del George 1. El 30 de diciembre de 1946 el hidroavión Martin PBM-5 George 1 se estrelló en la isla Thurston. Murieron tres hombres (Maxwell Lopez, Wendell Henderson y Frederick Williams) y los otros seis sobrevivieron trece días hasta ser rescatados. Es el episodio más trágico y mejor documentado de la expedición.
- El capellán de la flota. Menster escribió desde el interior del buque insignia, con la mirada de quien convivió con la tripulación durante meses.
- La entrevista de Byrd. El 5 de marzo de 1947, El Mercurio publicó una entrevista del periodista Lee van Atta, realizada a bordo del Mount Olympus, donde Byrd advertía de que Estados Unidos debía protegerse de posibles aeronaves hostiles venidas de las regiones polares. Es la cita favorita de la leyenda, pero encaja con la preocupación militar de la época por el Ártico como vía de ataque. Nadie ha presentado de forma abierta el facsímil original completo, y esa es la verificación pendiente.
- Los pioneros del buceo bajo el hielo. El 1 de enero de 1947, el teniente comandante Thompson y el suboficial John Dickison realizaron lo que se considera la primera inmersión estadounidense bajo el hielo antártico. También forma parte de la historia, aunque rara vez aparece en los vídeos.
Podcasts y vídeos: cómo escucharlos con ojo crítico
Hay muchos podcasts y canales que tratan Highjump, y la mayoría de los que encontramos están en inglés y se centran en la parte especulativa: bases nazis, platillos, Tierra hueca y el “diario perdido” de Byrd. Pueden ser entretenidos, pero conviene escucharlos con tres preguntas:
- ¿Cita el documento, el libro o el testigo concreto, o solo dice “se sabe que”?
- ¿Distingue entre lo documentado, lo reportado y lo imaginado?
- ¿Se puede comprobar la fuente por uno mismo, con título, fecha y archivo?
Si la respuesta es no, trátalo como una historia, no como una prueba.
Las hipótesis que siguen abiertas
Con las fuentes sobre la mesa, hay tres preguntas que siguen vivas, y las tratamos como lo que son: hipótesis.
- ¿Por qué se acortó tanto la misión? La explicación oficial habla de hielo severo, de la llegada del invierno austral y de las pérdidas. Es plausible, aunque la brevedad sigue alimentando especulaciones.
- ¿Hubo una base alemana? La expedición del Schwabenland de 1938-1939 es real, pero no se ha presentado documentación logística que sostenga una base permanente. Para ver cómo se construyó esa idea, mira nuestro análisis de la huella nazi en Colombia y de las expediciones nazis.
- ¿Qué decía realmente Byrd? Mientras no se publique el original de la entrevista, cualquier interpretación depende de traducciones.
El llamado “diario secreto” de Byrd, que habla de naves discoidales y de un mundo interior, es considerado apócrifo por los historiadores. Lo mencionamos porque forma parte de la leyenda, no porque tenga respaldo documental.
Cómo investigar tú mismo Highjump
- Paso 1: lee el informe oficial y apunta las fechas, las rutas y las unidades.
- Paso 2: busca el libro de Rose para el panorama general y el de Kearns para el accidente del George 1.
- Paso 3: lee el artículo de Summerhayes y Beeching si te interesa la hipótesis de la base nazi.
- Paso 4: busca la entrevista de El Mercurio del 5 de marzo de 1947 en la hemeroteca y compárala con las citas que circulan.
- Paso 5: cuando escuches un vídeo o un podcast, contrasta cada afirmación con los pasos anteriores.
Preguntas frecuentes
¿Se llamaba Operación Big Jump u Operación Highjump?
El nombre en clave documentado es Highjump. “Big Jump” es una deformación posterior.
¿Dónde ocurrió la Operación Highjump?
En la Antártida, no en el Ártico. La base prevista, Little America IV, se instaló en la plataforma de hielo de Ross.
¿Cuánta gente participó?
Unos 4.700 hombres, 13 barcos y 33 aeronaves.
¿Encontraron ovnis o una base nazi?
Ninguna fuente documental conocida lo respalda. Esas ideas provienen de testimonios anónimos, de un diario considerado apócrifo y de interpretaciones de la entrevista de Byrd.
¿Por qué se interrumpió la expedición?
Según los registros oficiales, por las condiciones del hielo, la llegada del invierno austral y las pérdidas materiales y humanas.
Qué nos deja Highjump
Highjump no necesita ovnis para ser fascinante: fue una de las operaciones polares más grandes de la historia, con un coste humano real y un contexto geopolítico claro. Lo que sí necesita es más lectores que vayan a las fuentes. Si encuentras un libro, un testimonio o un documento que debamos incluir, cuéntanoslo en los comentarios.
