Portada de Civilizaciones perdidas del Amazonas: vista aérea de la selva con plataformas de tierra y un trazado de LiDAR

Civilizaciones perdidas del Amazonas: los hallazgos arqueológicos que cambian la historia

Las civilizaciones perdidas del Amazonas dejan de ser un mito a medida que avanza el LiDAR. Durante mucho tiempo se repitió que la selva amazónica era un espacio casi vacío, con pueblos pequeños y poco impacto sobre el paisaje. Hoy esa imagen está cambiando. Gracias a la tecnología LiDAR, que usa pulsos láser desde aviones para atravesar el dosel y medir el terreno, arqueólogas y arqueólogos están encontrando redes de caminos, canales, terraplenes y plataformas que estuvieron ocultas bajo la vegetación durante siglos.

Vista aérea de la selva amazónica, zona de civilizaciones perdidas del Amazonas
Vista aérea de la selva amazónica. Foto: lubasi, Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0.

En este artículo sobre las civilizaciones perdidas del Amazonas reunimos los hallazgos más citados, explicamos cómo se llegó a ellos y resumimos los debates que siguen abiertos. Como en otros temas de este blog, presentamos los datos y las interpretaciones para que cada lector saque sus propias conclusiones. Lo que sigue también podría cambiar con nuevas excavaciones, así que lo indicamos cuando una cifra depende de una sola fuente.

Por qué la selva ocultó tanto durante tanto tiempo

La materia orgánica se descompone rápido en el trópico húmedo, y la vegetación cubre cualquier relieve en pocas décadas. Por eso, a ras de suelo, muchas estructuras son casi invisibles. Sin embargo, desde el aire pueden verse con claridad, siempre que el láser atraviese las copas de los árboles. Esa es la gran ventaja del LiDAR: no necesita talar nada para revelar lo que hay debajo.

Durante décadas, la idea dominante fue la de la «selva inhóspita», apoyada en la suposición de que los suelos amazónicos eran demasiado pobres para sostener grandes poblaciones. Los nuevos datos obligan a revisar esa premisa, aunque el tamaño exacto de esas poblaciones sigue siendo motivo de debate.

Casarabe: ciudades y caminos en las llanuras de Mojos

Uno de los hallazgos más llamativos viene de Bolivia. En 2022, un equipo liderado por Heiko Prümers publicó en la revista Nature un estudio basado en LiDAR aerotransportado sobre la cultura casarabe, que ocupó las llanuras de Mojos entre aproximadamente los años 500 y 1400 de nuestra era. Según el artículo, el área cubierta supera los 4.500 kilómetros cuadrados.

Paisaje de las llanuras de Mojos en Bolivia
Paisaje de los Llanos de Mojos, en el Beni, Bolivia. Foto: Borochirebelde, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.

Los sitios principales, Cotoca y Landivar, tienen plataformas escalonadas, estructuras cívico-ceremoniales en forma de U y pirámides cónicas de unos 21 o 22 metros de altura, según la fuente consultada. Además, los estudios registraron 24 sitios menores, de los cuales 15 ya se conocían. Un detalle que llama la atención es la red de calzadas rectas y elevadas, de varios kilómetros, que conectan los centros grandes con asentamientos más pequeños. Los autores también describen canales y reservorios que formaban un sistema de gestión del agua.

Estructuras de la cultura casarabe, civilizaciones perdidas del Amazonas en Bolivia
Estructuras de la cultura casarabe en Bolivia. Foto: Noé, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.

Los autores hablan de un tipo de urbanismo tropical de baja densidad, que no se había descrito antes en la Amazonía. Otros especialistas han señalado que la interpretación de cada sitio como una «ciudad» depende de lo que se entienda por ciudad, y que aún faltan excavaciones para conocer cuántas personas vivían en cada uno. Esa precisión es importante para leer correctamente el hallazgo.

El valle del Upano: caminos y plataformas en Ecuador

En 2024, un equipo dirigido por Stéphen Rostain, del CNRS, publicó en la revista Science los resultados de un LiDAR realizado en el valle del Upano, en la Amazonía ecuatoriana. El estudio identificó más de 6.000 plataformas rectangulares de tierra, además de terrazas agrícolas, sistemas de drenaje y una red de caminos que se extiende por decenas de kilómetros.

Según las reseñas del estudio, estos asentamientos se habrían ocupado entre el siglo V a. C. y alrededor del siglo VI de nuestra era. Rostain y su equipo describen en gran parte sitios residenciales, con campos entre las viviendas. Algunas notas de prensa hablan de decenas de miles de habitantes, pero esa cifra no aparece con la misma claridad en el artículo original, así que conviene leerla con cautela.

Los geoglifos del Acre: un hallazgo de 2026

En el suroeste de la Amazonía brasileña, en el estado de Acre, hay otra línea de evidencia. Un equipo liderado por Martti Pärssinen usó LiDAR sobre unos 4.500 kilómetros cuadrados de selva. Según las notas de prensa sobre su publicación en Nature en 2026, el estudio registró 432 obras de tierra, de las cuales 396 eran desconocidas hasta entonces, con fechas que van del 600 a. C. al 850 de nuestra era.

Los investigadores llamaron a esta sociedad Aquiry, por el río Acre. Ellos mismos calculan que la población pudo estar entre 1,5 y 3 millones de personas en su momento de mayor extensión, una cifra que todavía es una estimación basada en la densidad de los sitios. Sobre el uso de estos geoglifos, Pärssinen ha propuesto que servían para fiestas, ceremonias y encuentros políticos, y que algunos pudieron ser espacios para juegos o danza. Se trata de hipótesis que los propios autores presentan como abiertas.

Terra preta: el suelo que la selva dejó atrás

Uno de los descubrimientos más antiguos sobre la Amazonía no es un edificio, sino un suelo. La terra preta, o «tierra negra», es una capa oscura, rica en carbón, cerámica y materia orgánica, que aparece en parches dispersos por la cuenca. Es muy fértil, mucho más que los suelos rojizos y pobres de alrededor.

Suelo de terra preta enriquecido con nutrientes en la Amazonía
Suelo de terra preta enriquecido con nutrientes. Foto: Bruno Glaser, Wikimedia Commons, CC BY 4.0.

Durante años se discutió si era un subproducto de los asentamientos o un suelo creado a propósito. En 2008, Heckenberger y su equipo publicaron en Science un estudio sobre el Alto Xingú, donde describieron redes de caminos, aldeas conectadas, campos cultivados, manejo de humedales y terra preta. Esos sitios, que el autor llamó «ciudades jardín», sugieren que buena parte de la selva fue modificada por personas durante siglos.

Terra preta en la Amazonía brasileña, vista en campo
Terra preta en campo, en la Amazonía brasileña. Foto: Holger Casselmann, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.

En 2023, un estudio de Morgan Schmidt y Taylor Perron en Science Advances concluyó que los antiguos amazónicos manejaron el suelo para mejorar su fertilidad. Aun así, el proceso exacto de formación de la terra preta sigue siendo debatido, y no todas las capas oscuras tienen el mismo origen.

Las civilizaciones perdidas del Amazonas y el Xingú de hoy

El Parque Indígena del Xingú, en Brasil, es hoy uno de los territorios indígenas más conocidos de la región. Los kuikuro, que habitan allí, siguen practicando la pesca en estanques y el cultivo en parcelas que recuerdan a las descritas en los estudios arqueológicos. Por eso, varios investigadores ven en esta población una continuidad con los antiguos habitantes, aunque otros matizan esa relación y piden evidencia más directa.

Parque Indígena do Xingu en Brasil
Parque Indígena do Xingu, en Brasil. Foto: Pedro Biondi, Agência Brasil, CC BY 3.0 br.

Las hipótesis que siguen abiertas

Con tantos hallazgos, surgen preguntas sin respuesta clara. Aquí resumimos tres, para que cada lector las pondere con sus propios criterios.

¿Cuántas personas vivieron aquí?

Las cifras varían mucho de una fuente a otra. Algunas estimaciones hablan de millones de personas en el pasado; otras son mucho más modestas. Las cifras dependen de cómo se interpreta cada sitio, de cuántos de ellos estaban ocupados al mismo tiempo y de cómo se cuentan las casas. Por eso conviene tomar las estimaciones como rangos de trabajo, no como datos cerrados.

¿Por qué abandonaron estos sitios?

Heckenberger ha planteado que las enfermedades traídas por los europeos, a comienzos del siglo XVI, pudieron deshacer muchas de estas comunidades antes de que los cronistas las documentaran. Otros factores, como el cambio climático o los conflictos internos, también se han propuesto. Es un tema donde la evidencia aún es parcial.

¿Eran ciudades en el sentido clásico?

La palabra ciudad remite a imágenes de Europa, Asia o Mesoamérica. En la Amazonía, muchos asentamientos parecen más bien redes dispersas de aldeas, plazas y caminos, con campos entre medio. Esa diferencia no resta importancia a los hallazgos, pero sí cambia la manera de contarlos. Cada lector puede decidir qué término le parece más apropiado.

El mito del «infierno verde»

Durante mucho tiempo, la selva se describió como un paraíso intocado o, en otras versiones, como un infierno hostil incapaz de albergar gente. Ambas imágenes simplifican. Los estudios actuales sugieren que la Amazonía es un paisaje muy trabajado por generaciones de personas, con bosques manejados, suelos modificados y redes de caminos. Este cambio de perspectiva es quizá el aporte más importante de la arqueología reciente.

Qué queda por investigar

Las técnicas de LiDAR siguen avanzando y cada nuevo vuelo muestra más estructuras. Sin embargo, la mayoría de los sitios aún no han sido excavados, y la presión de la deforestación, la minería y la expansión agrícola amenaza muchos de ellos. Por eso, varias investigadoras e investigadores insisten en que la protección del patrimonio es tan urgente como la investigación misma.

Conclusión

Las civilizaciones que se esconden bajo la selva amazónica no son un misterio de otro mundo. Son una historia humana que se está reescribiendo con láser, excavaciones y conversaciones con las comunidades actuales. La pregunta que queda es cuánto más aparecerá antes de que el paisaje cambie de nuevo. Si te interesa profundizar, te invitamos a leer las fuentes que enlazamos y a compartir en los comentarios qué hallazgo te parece más sorprendente.

Fuentes consultadas: ScienceAlert; Sci.News, asentamientos casarabe; Archaeology, Las raíces urbanas de la Amazonía; Mongabay, ciudades jardín del Xingú; MIT Technology Review, suelos oscuros.

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