Las líneas de Nazca son uno de esos lugares donde la imaginación corre más rápido que los datos. Basta ver desde el aire un colibrí de casi cien metros, trazado sobre un desierto del sur de Perú, para que surja la pregunta de siempre: ¿quién hizo esto y para quién? En este artículo reunimos lo que se sabe, lo que se supone y lo que sigue abierto, para que cada lector saque sus propias conclusiones.
Esta es la parte 2 de nuestra serie sobre las líneas de Nazca. Si prefieres empezar por la introducción, lee la parte 1.
Revisamos las teorías más conocidas, desde la astronómica de Maria Reiche hasta la hipótesis extraterrestre popularizada por Erich von Däniken. Además, incluimos los estudios más recientes, entre ellos el hallazgo de cientos de figuras nuevas con ayuda de inteligencia artificial. No pretendemos zanjar el debate, sino ofrecer un mapa claro para recorrerlo.
Qué son las líneas de Nazca y dónde están
Las líneas de Nazca son un conjunto de geoglifos, es decir, dibujos hechos sobre el suelo, en la pampa desértica entre las localidades peruanas de Nazca y Palpa, unos 400 kilómetros al sur de Lima. Según la ficha de la UNESCO, el sitio fue inscrito como Patrimonio Mundial en 1994 con el nombre de Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa y abarca unas 75.358 hectáreas.
El conjunto mezcla tres tipos de trazos. Por un lado, hay líneas rectas larguísimas que cruzan la pampa durante kilómetros. Por otro, existen figuras geométricas como trapecios, triángulos y espirales. Finalmente, están las figuras de animales y plantas, que son las más famosas: se habla de más de setenta, entre ellas un colibrí, un mono, una araña, un cóndor, una ballena y un árbol. Según la recopilación de Wikipedia, la longitud combinada de todos los trazos supera los 1.300 kilómetros y las figuras mayores alcanzan unos 370 metros.

Quién las hizo y cuándo
La atribución más aceptada por la arqueología señala a las culturas Paracas y Nazca. La fase Paracas se ubica aproximadamente entre el 400 y el 200 a. C., y la fase Nazca entre el 200 a. C. y el 500 d. C. Una estaca de madera hallada en el sitio y fechada por radiocarbono ayudó a situar la antigüedad del conjunto. Además, los arqueólogos Markus Reindel y Johny Isla, que trabajan en la zona desde 1996, han comparado los motivos de los geoglifos con los de la cerámica regional para proponer fechas aún más tempranas en algunas figuras.
Cerca de allí se encuentra Cahuachi, un gran centro ceremonial de adobe de la cultura Nazca. Algunos investigadores de las líneas de Nazca, como Nicola Masini y Giuseppe Orefici, han propuesto una relación entre ese complejo y ciertos grupos de geoglifos. Sin embargo, no todos los especialistas coinciden en cuán estrecho fue ese vínculo.

Cómo se hicieron las líneas de Nazca: una técnica sencilla a gran escala
Lo desconcertante del método de las líneas de Nazca es lo simple que resulta. La superficie de la pampa está cubierta por piedras de color rojizo y marrón oscuro, oxidadas por el clima. Al retirarlas, queda a la vista el suelo más claro que hay debajo, y esa diferencia de color dibuja la figura. Según las fuentes consultadas, las líneas tienen apenas unos 10 a 15 centímetros de profundidad, y la neblina matinal endurece la capa expuesta, lo que ayuda a protegerla de la erosión por el viento.
Entonces, ¿cómo se logra un dibujo tan grande sin verlo desde arriba? Aquí hay una respuesta práctica. Las estacas de madera encontradas en los extremos de algunas líneas apoyan la idea de que se usaron herramientas simples y técnicas de medición con cuerdas. Además, el escritor y investigador Joe Nickell reprodujo figuras con herramientas de la época y comprobó que un equipo reducido podía recrear incluso las mayores en pocos días, sin ayuda aérea. Es un resultado que conviene tener presente, aunque no responde por sí solo la pregunta del propósito.
Cómo se descubrieron y quién las estudió
Las primeras menciones de las líneas de Nazca son muy antiguas. En 1553, el cronista Pedro Cieza de León describió estas marcas como señales de camino. Siglos después, en 1927, el arqueólogo peruano Toribio Mejía Xesspe las vio mientras caminaba por la zona y las presentó en un congreso en Lima en 1939. Entre 1940 y 1941, el historiador estadounidense Paul Kosok las estudió mientras investigaba antiguos sistemas de riego y notó que una de las líneas apuntaba al sol en el solsticio.
Ese dato atrajo a la matemática alemana Maria Reiche, que dedicó décadas a medirlas, limpiarlas y protegerlas. Reiche defendió que muchas líneas servían como calendario astronómico. Con el tiempo, su trabajo hizo famoso el lugar en todo el mundo, y hoy un museo en Nazca lleva su nombre.

Las figuras más conocidas de las líneas de Nazca
El mono
Con unos 93 por 58 metros según las fuentes divulgativas, el mono destaca por su cola en espiral y sus manos de cuatro y cinco dedos. Muchos autores lo consideran una de las figuras más elaboradas del conjunto.

La araña
La araña mide unos 47 metros. Una hipótesis difundida por Phyllis Pitluga, discípula de Reiche, la relacionó con la constelación de Orión. No obstante, Anthony Aveni, que estudió las líneas desde la arqueoastronomía, criticó posteriormente ese análisis.

El cóndor
El cóndor es una de las figuras más grandes, con unos 134 metros. Sin embargo, un estudio japonés de 2019 señaló que algunas de las aves del conjunto, entre ellas ciertas figuras tradicionalmente llamadas cóndor, no se pudieron emparejar con ninguna especie peruana actual. La investigación plantea que podrían representar especies desaparecidas o dibujos poco fieles.

El «astronauta» o «el hombre búho»
Esta figura humanoide, dibujada en una ladera, se hizo famosa por su apodo. Su forma ha alimentado la hipótesis extraterrestre, aunque la arqueología la interpreta como una figura antropomorfa, quizás relacionada con rituales. Como se ve, el mismo dibujo admite lecturas muy distintas, y esa es una de las razones por las que el debate sigue vivo.

El árbol y las manos
Junto a la carretera Panamericana se encuentran el árbol y las manos, visibles desde una torre mirador. Este lugar permite apreciar, a pie de calle, cómo la autopista atraviesa la zona de los geoglifos, una situación que tiene consecuencias para su conservación.

Las teorías sobre las líneas de Nazca, una por una
No existe una explicación única y aceptada por todos. Más bien, hay varias hipótesis que se solapan, y algunas autoras y autores proponen que las líneas tuvieron más de un uso. Veamos las principales.
Calendario astronómico
Propuesta por Kosok y desarrollada por Reiche, sostiene que ciertas líneas señalan puntos del horizonte donde el sol sale en los solsticios o donde aparecen determinadas estrellas. Esta idea fue ampliamente aceptada hasta los años setenta. Después, en 1990, Gerald Hawkins y Anthony Aveni concluyeron que la evidencia no bastaba para sostenerla, porque la mayoría de las líneas no apunta a eventos astronómicos significativos. Aun así, la hipótesis sigue citándose.
Agua y fertilidad
Esta es, para muchos, la teoría sobre las líneas de Nazca con más peso en la discusión académica actual. En una región tan seca, el agua lo era todo. Johan Reinhard propuso en 1985 que los dibujos se vinculan con el culto a las montañas y al agua. Por su parte, David Johnson planteó que algunos geoglifos siguen el recorrido de acuíferos subterráneos, y un estudio de la Universidad de Massachusetts sugirió que las líneas podrían señalar fuentes de agua asociadas a fallas geológicas. Cerca de allí se conservan los llamados puquios, acueductos subterráneos que aún funcionan.

Por último, Reindel e Isla interpretan los geoglifos como parte de rituales religiosos relacionados con el agua y la fertilidad. Esta lectura cobra sentido si pensamos en una sociedad que dependía de lluvias escasas y cuyo mayor temor era la sequía.
Caminos y peregrinaciones
La mención más antigua, la de Cieza de León, ya los describía como señales de camino. Varios estudios recientes retoman esa idea. Las líneas rectas y los trapecios podrían haber servido como rutas procesionales hacia lugares sagrados, entre ellos Cahuachi, y las figuras se habrían contemplado durante esos recorridos.
Otras hipótesis
- Telares gigantes: Henri Stierlin propuso en 1983 que las líneas servirían para trabajos textiles. No es una idea ampliamente aceptada.
- Chamánica: algunos autores vinculan las figuras con rituales de trance y visiones.
- Multifuncional: Alberto Rossel Castro clasificó las líneas en pistas de riego, ejes ligados a montículos y líneas astronómicas.
La hipótesis extraterrestre
Erich von Däniken popularizó en los años sesenta la idea de que las líneas eran pistas de aterrizaje de visitantes de otros mundos. La comunidad científica no la respalda, y la propia Maria Reiche la rechazó abiertamente. Aun así, forma parte de la cultura popular y de la razón por la que mucha gente se interesa por las líneas de Nazca. Algo parecido ocurre con la Peña de Juaica en Colombia, otro lugar donde se discute si hubo visitantes de otros mundos. En este blog la presentamos como lo que es: una hipótesis que cada lector puede evaluar con la información disponible.
¿Cuál es la teoría más inquietante?
Es frecuente leer que la teoría más inquietante sobre Nazca no es la extraterrestre. Aquí dejamos la pregunta abierta. Quienes defienden esa idea suelen señalar la lectura del agua y el ritual, porque implica algo difícil de imaginar: una sociedad entera que organizó trabajo comunitario a gran escala, durante generaciones, para pedir lluvia a un cielo que casi nunca respondía. Otros lectores opinarán que el misterio más profundo sigue siendo la forma en que se planificó cada trazo. Ambas posturas pueden defenderse con los datos que tenemos.
Lo que dicen los estudios recientes sobre las líneas de Nazca
Inteligencia artificial y cientos de figuras nuevas
En septiembre de 2024, un equipo de la Universidad de Yamagata, en Japón, junto con IBM, publicó en la revista PNAS el hallazgo de 303 nuevas figuras. Según la agencia peruana Andina, con ese resultado el total de geoglifos figurativos en la pampa de Nazca pasó de 430 a 733. El método consistió en entrenar una inteligencia artificial con imágenes de drones y satélites de figuras conocidas. Luego, los investigadores verificaron los candidatos en el terreno. Masato Sakai, líder del estudio, afirmó que solo se ha explorado cerca del 30 % de la zona, por lo que podrían aparecer más.
Los autores también propusieron que las figuras pequeñas, en relieve, estaban pensadas para verse desde los senderos, y no desde el aire. Si esta lectura es correcta, ayudaría a responder una de las preguntas del principio: no todas las figuras necesitaban un espectador en las alturas.
Aves que no viven en el desierto
En 2019, un equipo liderado por Masaki Eda, de la Universidad de Hokkaido, comparó las aves de los geoglifos con más de dos mil ilustraciones científicas de aves peruanas. Según Smithsonian Magazine, el supuesto colibrí sería en realidad un ermitaño, un grupo de colibríes que habita bosques del norte y el este de Perú. Otras dos figuras corresponderían a pelícanos costeros. Eda sostiene que esas especies pudieron ser importantes para los nazcas, precisamente porque no eran locales.
Geoglifos aún más antiguos en Palpa
En 2018, el uso de drones permitió identificar 25 geoglifos en la zona de Palpa atribuidos a la cultura Paracas, muchos de ellos anteriores a las líneas de Nazca por unos mil años. Por consiguiente, la tradición de dibujar en el desierto parece más antigua de lo que se creía.
Amenazas y conservación de las líneas de Nazca
Las líneas de Nazca son delicadas. Dado que están hechas retirando piedras de la superficie, una pisada o la rueda de un vehículo pueden dejar una marca difícil de borrar. UNESCO ha señalado en sus informes la debilidad del control a lo largo de la Panamericana, que atraviesa el sitio, así como otras presiones, entre ellas la minería, la agricultura y el pastoreo.
Hubo incidentes concretos. En diciembre de 2014, activistas de Greenpeace colocaron un mensaje junto a una figura, y la organización pidió disculpas. En enero de 2018, un camión dañó tres geoglifos en una franja de unos 46 por 107 metros. Además, según Wikipedia, en 2025 el Ministerio de Cultura redujo la reserva en un 42 %, decisión que se revirtió tras las críticas por la minería informal. Conviene confirmar el estado actual en fuentes oficiales. Si te interesan otros archivos y expediciones en zonas remotas, mira también nuestro artículo sobre la Operación Highjump.
Preguntas frecuentes sobre las líneas de Nazca
¿Cuántos años tienen las líneas de Nazca?
Según las fuentes citadas, se hicieron entre unos 500 a. C. y 500 d. C., con figuras aún anteriores en la zona de Palpa.
¿Se pueden ver sin avión?
Sí. Existen miradores, como la torre junto a la Panamericana, y algunas figuras se aprecian desde las colinas cercanas. Los sobrevuelos permiten ver el conjunto completo.
¿Hay pruebas de que las hicieron extraterrestres?
No hay evidencia arqueológica que lo respalde. La hipótesis existe como idea popular y cada lector puede valorarla por su cuenta.
¿Para qué sirvieron?
No hay consenso. Las propuestas más discutidas son la astronómica, la del agua y el ritual, y la de los caminos de peregrinación. Es posible que hubiera varios usos.
Conclusión: un misterio con muchas capas
Las líneas de Nazca combinan algo raro: un método sencillo, un resultado monumental y un propósito que aún se discute. A medida que la tecnología descubre figuras nuevas, aparecen también preguntas nuevas. Si quieres profundizar en las líneas de Nazca, te invitamos a leer las fuentes que enlazamos y a compartir en los comentarios cuál de las teorías te parece más convincente.
Fuentes consultadas: UNESCO, Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa; Wikipedia, Nazca lines; Andina, 303 nuevos geoglifos con ayuda de IA; Smithsonian Magazine, aves de los geoglifos.





